noviembre 18, 2009
El porque del a.m.
Cada vez que el reloj ya pasa las doce de la noche, cansado de contar tanto segundo y los malhumorados minutos que envidian a las horas, digo "Lo hice denuevo", porque aunque sea tarde ya para cigarros y una boca amarga que nunca bebe demaciado cafe, la noche sigue siendo el escenario perfecto para fingir gritar al escuchar outside, para mover la cabeza para el lado que yo quiera, mirarme al reflejo de los cuadros a mi contorno y fingir lo que quiera, las paredes se vuelven la audencia con lumbres al aire, para abrazar canciones tristes algunos dias, algunos todos. Pero aunque todas las noches pasado las doce sean un albergo de lagrimas que no quieren salir, de gritos murmullados, de cajetillas que se vacian, de manos frias, de sueños frustrados y de coqueteo con una gastada imaginacion, sigue siendo el unico momento del dia en que consigo ser quien desgraciadamente soy.
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